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Miércoles santo medio pagano (o pagano y medio)

Este calor hay que combatirlo con todos los medios posibles

Este calor hay que combatirlo con todos los medios posibles

Que curioso. Ayer decíamos que la semana santa no es un tiempo de vacaciones sino de preparación para la Pascua. Pues bien, el día de ayer, miércoles santo, se sintió verdaderamente como uno de vacaciones y más nada. Lo único que hicimos que pudiese diferenciarse de las vacaciones paganas de la mayoría de la gente es haber rezado laudes por la mañana y el rosario por la tarde. El resto del día fue de descaso y placer. Que tampoco es que eso esté del todo mal. 

Por la mañana y hacia el mediodía nos quitamos el calor en la piscina de la urbanización y luego de descansar un poco en la tarde nos fuimos a casa de mis padres a una parrillada (o asado, como le dicen en algunas partes) junto con otros familiares.

Y eso fue todo. Como decíamos, un miércoles santo, no tan santo.

Acerca de estos anuncios

¿Ir a la playa en Semana Santa?

Nada de playa en Semana Santa

Nada de playa en Semana Santa

Como dirían nuestros hermanos colombianos y de los Andes venezolanos:

Como je le ocurre?

Pues si. Esos eran los planes que tenía el mayor de los hijos para la Semana Mayor que comienza este Domingo de Ramos. Un compañero de clases lo ha invitado a ir con su familia a pasarse unos días en su apartamento playero, lo cual habría estado fantástico si hubiese sido en cualquier otra época del año. Pero no haga muchos planes en Semana Santa, mijo. Usted sabe que una familia cristiana no va a la playa en estos días. Y no es que sea malo hacerlo. Simplemente tenemos cosas más importantes a que dedicarnos en estas fechas. Tenemos la liturgia de las horas, rosarios y vía crucis  en que participar. Tenemos la visita de la imagen de la Divina Pastora a nuestra parroquia. Tenemos la procesión de las palmas el Domingo de Ramos (donde cantaremos una vez más el Credo). Y por supuesto tenemos el triduo con el lavatorio de pies, la adoración de la cruz gloriosa y la solemne Vigilia Pascual; todo esto acompañado de sus respectivos preparativos.

Así que Samuel, ya sabe usted que como hermano mayor debe fijar el ejemplo y darle importancia a lo que importancia merece. Así lo conversamos ayer por la tarde en una conversación que tuvimos hombre a hombre; de padre a hijo y en la cual quedé muy gratamente impresionado con la reacción madura y comedida del gran Samu. Obviamente no quedó muy contento con nuestra negativa a dejarlo ir a la playa pero como sus padres estamos llamados a transmitirle la fe, y estoy seguro de que hemos hecho lo correcto.

Por otra parte y como ya es tradición, con esta entrada le damos inicio a la serie “Semana Santa 2013” donde día a día dejaremos plasmado aquí lo acontecido durante estos días que nos llevarán a la gran fiesta de la Resurrección del Señor. Para los que puedan estar interesados, aquí pueden revisar como nos fue en el 2012 y  2011.

Mudanza en puerta

Ya hemos hablado en entradas anteriores sobre la casa que con el favor de Dios hemos podido comprar y la que después de un año de remodelaciones está finalmente en condiciones de que nos mudamos a ella.

Pues este próximo fin de semana pareciese ser el indicado por el Señor para que empaquemos nuestro cuatro corotos e iniciemos una nueva etapa en nuestras vidas. Dios mediante entre viernes y sábado ya debemos haber desocupado el apartamento que hemos alquilado durante estos últimos 12 meses para instalarnos en nuestro propio hogar. Dios no se deja vencer en generosidad.

Los cómodos apartamentos donde el Señor nos permitió vivir por un año

Les dejamos a continuación estas fotos que ilustran las distintas modificaciones hechas a la casa y esperamos pronto seguir actualizando este blog desde nuestra nueva dirección. Gracias por sus oraciones.

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Respondiendo preguntas delicadas antes de Semana Santa

Hace un par de días Samuel, el mayor de los hijos, le hacía una pregunta a su mamá que nos permite entrever como transmitirle la fe a hijos adolescentes va a ser una experiencia completamente distinta a la que hemos tenido hasta ahora con nuestros cuatro pequeñines.

¿Por que todo el mundo sale de viaje en Semana Santa menos nosotros?

¿Ven a lo que me refiero? No se si serán cosas mías, pero por primera vez se deja sentir un aire de rebeldía y de inconformidad por parte de Samu hacia como nosotros pasamos estos días en comparación con el resto de la gente.

Este pre-adolescente ya como que quiere empezar a tomar sus propias decisiones

Hoy, a la hora del almuerzo el tema volvió a relucir y en una de esas tuve que aclarar que si bien ir a la playa, a la montaña o hacer parrillas (o barbacoas, como le dicen en algunos de nuestros países) es algo bien divertido; en ninguna de esas actividades se da el encuentro con Dios que solo se puede experimentar durante una Pascua bien vivida. Creo que les dejé claro tanto a Samuel como a sus hermanos cuales deben ser las prioridades de una familia cristiana y sin embargo, la conversación me dejó un extraño sabor en la boca. Algo así como que se estaba cerrando una etapa y entrabamos en una nueva, en la que no sería ya tan fácil lograr que los hijos sigan nuestros pasos. Si; es cierto que ellos tienen su propia historia y su propio camino que recorrer, pero sigue siendo mi responsabilidad y la de Patricia asegurarnos de que esos caminos terminen bien.

¿Que dicen ustedes? ¿Tienen hijos adolescentes a los cuales les estén tratando de  transmitir la fe? ¿Como les ha ido? Compartamos historias y consejos en los comentarios. Shalom.

María Claudia lee los salmos

Ya antes hemos anunciado cuando a los varones les ha tocado leer los salmos por primera vez al rezar laudes los domingos en la mañana. Pues bien, hoy le ha tocado a María Claudia, quien a sus 7 años de edad y en primer grado, el Señor le ha regalado poder leer las bellísimas oraciones contenidas en los salmos.

 Vemos como el Señor nos sigue bendiciendo con hijos que van creciendo en la fe. Pronto y con el favor de Dios estaremos colgando una entrada que diga “Santiago toca la guitarra y se aprende los cantos del Camino Neocatecumenal”.

Recen porque así sea.

Minientrada

Hoy pasamos casi todo el día en la calle y regresamos al apartamento alrededor de las 6 de la tarde, justo cuando el sol se ponía. Patricia y yo nos pusimos a contemplar el hermoso atardecer y el Espíritu Santo nos … Sigue leyendo

El reloj de corta vida (o como aprender que hay regalos que no se le deben dar a un niño)

Hay regalos que por una u otra razón nos duran toda la vida. Hay otros que no tanto. Al reloj que le dieron a Samuel con motivo de su Primera Comunión lo podemos ir agregando al segundo grupo.

Una de las hermanas del Camino tuvo la gentileza de regalarle al mayor de nuestros hijos un magnífico reloj Casio hace un par de días. Aun tenemos fresca en la memoria la cara impresionada del Samu al abrir la caja que contenía su obsequio.  Lo que no sospechábamos era lo corta que sería la vida del bendito reloj. Al día siguiente, desde el cuarto piso en el que ahora vivimos, Samuel lo dejaría caer y vería como se estrellaba contra el piso para quedar roto e inservible. No fue que se desparramó en mil pedecitos por todo el piso. De hecho, el mismo Samuel logró volver a armar las dos o tres piezas que se llegaron a desprender. Pero las agujas ya no giraron más.

Así quedó el corazoncito de Samuel.

Ahora la esperanza que tiene el pobre niño es la promesa que le hizo su abuela (siempre las abuelas) de que llevaría al difunto aparato a ver si en una joyería lo podrían reparar. De resto la experiencia nos ha demostrado que hay regalos para los que no está listo un niño de 11 años.

¿Que dicen ustedes, padres de familia? ¿Como creen que reaccionarían ante un hecho como este? ¿Tratarían de reparar el obsequio arruinado? ¿Irían corriendo a comprar otro para sustituirlo? ¿Le dirían al chamo: “Te jodiste, ahora espera a tu Confirmación a ver si te regalan algo parecido y lo cuidas un poco más”?