Este fin de semana ha resultado una confirmación para mí de que la vida triunfa sobre la muerte. Tres circunstancias o eventos así lo atestiguan:
La mujer pro-abortos
El viernes he tenido una acalorada discusión (vía Twitter) con una completa desconocida que defendía a capa y espada el supuesto derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y si se practican abortos o no. Resulta que la mujer aparte de defender el aborto, era atea y feminista. A simple vista era una discusión que no iba a llegar a ninguna parte, pero lo cierto del caso es que me dejó un extraño sabor en la boca.

- La mujercita en cuestión diciendome que un feto no es un bebé.
La vida en abundancia
Pero Dios siempre misericordioso nos hizo un tremendo regalo para el resto del fin de semana: Unos amigos, hermanos catecúmenos, nos pidieron que cuidáramos a sus tres hijos mientras estaban en la convivencia del Padre Nuestro (uno de los pasos del Camino Neocatecumenal). Desde el viernes en la noche hasta el domingo en la tarde no fueron cuatro sino siete los niños que Dios puso a nuestro alrededor. Siete niños que bañar, llevar a la eucaristía y con los cuales rezar laudes el domingo por la mañana. Verdaderamente ha sido toda una bendición ver como el amor de Dios ha triunfado y la vida se ha multiplicado y prevalecido sobre la muerte.

Nuestros 7 hijos por un fin de semana
Y para que no quede la menor duda…
…el sábado en Londres nació Sofía, la cuarta hija de mi hermana Milana y su esposo Ruber. Nació en su casa, rodeada del amor de su padres y hermanas en lugar de en un quirófano, rodeada de doctores blandiendo afilados bisturís. Que el Señor bendiga a todos los matrimonios abiertos a la voluntad de Dios y que la vida fecunda de estas familias sea testimonio para el mundo de que Cristo está vivo en medio de nosotros.
Esa es China, señores y señoras. La potencia emergente. El gigante asiático.
Acabo de leer una
Hace un par de día me encontré con 




