
Si no tengo cuidado voy a terminar así.
El día de ayer los niños comenzaron su nuevo año escolar y de igual forma Paty retornó al trabajo después de unas semanas de merecidas vacaciones, volviendo todos a retomar nuestra alocada y ultra-ocupada vida cotidiana.
Además de los horrorosos madrugonazos para poder dejar a los niños a tiempo en el colegio y de todas las tareas y trabajos escolares que tenemos por delante, sin duda lo que nos viene tanto en lo personal como en lo laboral, son unas semanas bastante atareadas, por decir lo menos. En el trabajo ya nos estamos volviendo locos con el regreso de los alumnos y la reorganización de grupos en el instituto de inglés donde trabajamos Paty y yo. Y para colmo a todo esto le tendremos que sumar el detallito de los trabajos de remodelación que estaremos llevando a cabo en la casa que tan misericordiosamente Dios ha querido que podamos comprar este verano.
Esperemos que por medio de la oración no se nos olvide que el Señor está siempre con nosotros y que no nos dejará solos en ninguna de estas cosas.
Que así sea.
¿Que es lo que normalmente pasa cuando una persona cocina dos conejos (o cualquier cosa) a la misma vez? Uno de los dos termina quemándose por falta de atención, ¿no es así?




