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¿Por que los cristianos no lloramos ante la muerte?

Esa pregunta me la hizo hoy Samuel, nuestro hijo de 11 años de edad, cuando llegábamos a la funeraria tras la muerte de una hermana de las comunidades neocatecumenales quien se durmiese en el Señor en horas de la madrugada de hoy.

Antes de ofrecerle una respuesta, lo emplacé para que fuese el mismo quien descifrara el llanto distinto de los cristianos cuando estamos de cara a la muerte (porque los cristianos si lloramos, solo que de manera distinta. Mas abajo explicamos un poco).

Me alegró mucho escuchar a mi hijo explicar: “Los cristianos no lloramos porque sabemos que el que se muere, en verdad no se ha muerto. Solo se ha ido a vivir al cielo”. ¡Bien por ti, Samu, que a tu corta edad ya has captado la esencia del Evangelio!

Luego, para ayudar a aclarar un poco todo el asunto, María Claudia (la 3ra, de 6 años de edad) nos recordó como ella nos había visto llorar un poco durante el sepelio de su tío Reinaldo.  Y aquí si hizo falta la explicación: A pesar de ser conocedores de la buena noticia de que Cristo ha vencido a la muerte, los cristianos seguimos siendo seres humanos con sentimientos y por eso lloramos un poco, y sin desesperanza o desconsuelo.

Les pedimos a todos que incluyan en sus oraciones a la familia Colmenarez para que Dios les de consuelo, refugio y fortaleza y se acuerden siempre de que el Señor los está amando infinitamente a esta hora. Nosotros, desde La Iglesia en Casa les decimos: ¡Felicitaciones! ¡Tienen una santa en el Cielo!

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De como la vida triunfa sobre la muerte

Este fin de semana ha resultado una confirmación para mí de que la vida triunfa sobre la muerte.  Tres circunstancias o eventos así lo atestiguan:

La mujer pro-abortos

El viernes he tenido una acalorada discusión (vía Twitter)  con una completa desconocida que defendía a capa y espada el supuesto derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y si se practican abortos o no. Resulta que la mujer aparte de defender el aborto, era atea y feminista. A simple vista era una discusión que no iba a llegar a ninguna parte, pero lo cierto del caso es que me dejó un extraño sabor en la boca.

La mujercita en cuestión diciendome que un feto no es un bebé.

La vida en abundancia

Pero Dios siempre misericordioso nos hizo un tremendo regalo para el resto del fin de semana: Unos amigos, hermanos catecúmenos, nos pidieron que cuidáramos a sus tres hijos mientras estaban en la convivencia del Padre Nuestro (uno de los pasos del Camino Neocatecumenal). Desde el viernes en la noche hasta el domingo en la tarde no fueron cuatro sino siete los niños que Dios puso a nuestro alrededor. Siete niños que bañar, llevar a la eucaristía y con los cuales rezar laudes el domingo por la mañana. Verdaderamente ha sido toda una bendición ver como el amor de Dios ha triunfado y la vida se ha multiplicado y prevalecido sobre la muerte.

Nuestros 7 hijos por un fin de semana

Y para que no quede la menor duda…

…el sábado en Londres nació Sofía, la cuarta hija de mi hermana Milana y su esposo Ruber. Nació en su casa, rodeada del amor de su padres y hermanas en lugar de en un quirófano, rodeada de doctores blandiendo afilados bisturís. Que el Señor bendiga a todos los matrimonios abiertos a la voluntad de Dios y  que la vida fecunda de estas familias sea testimonio para el mundo de que Cristo está vivo en medio de nosotros.

Adiós Francisco

Ayer el Señor nos volvió a visitar. Concretamente a la familia Melian, viejos amigos de los Silva Espinosa. Francisco, uno de sus hijos fue llamado por Dios para ir a habitar en las eternas moradas. Se ha dormido luego de una dura batalla con varias enfermedades que le aquejaban y ahora debe estar junto a Reinaldo, mi hermano, contemplando el rostro amoroso de nuestro Señor Jesucristo.

Tanto quería Francisco a Reinaldo que decidió seguirlo hasta la muerte. Tenían en vida una de esas amistades que a uno lo dejan boquiabierto y todos decían durante el sepelio que Francisco no pudo nunca superar la pérdida de su compañero de parrandas, peleas y viajes a la playa.

Morir e ir al cielo seguramente es romper con todo lo que conocemos y entrar en una dimensión completamente nueva y distinta, infinitamente mejor que cualquier cosa que nuestra escasa mente pueda imaginar. Y como esto es algo que simplemente no se puede poner en palabras, debemos recurrir a imágenes conocidas para poder visualizar lo bien que deben estar ahora mismo estos dos amigos.  ¿Estarán tomándose unas cervecitas mientras juegan dominó? ¿Tendrán una carne lista para la parrilla? Por supuesto que no. Estar sentados a la derecha del Padre no puede limitarse a las tonterías que hacíamos aquí en la tierra. Pero si imaginarnos estas cosas nos da consuelo y esperanza, pues que así sea.

Descansa en paz, Francisco. Me saludas a Rey.

No sabemos el día ni la hora

El día de ayer el Señor visitó al salón de Kinder B del Colegio San Vicente de Paúl, donde está nuestra pequeña Isabel.

Fue una de esas visitas que estremece y que a algunos hace dudar del amor de Dios.

Resulta que una niña de 5 años de edad que asistía a este kinder fue llamada por el Señor y ayer se durmió para despertar en las moradas eternas.

Fue un duro golpe. Un accidente automovilístico. Una de esas cosas que nadie se espera ni se explica. ¿Por que? ¿Por que a tan temprana edad? Toda la vida por delante. Apenas 5 años de edad.

Se nos olvida que el tiempo del Señor es perfecto. Que la vida no nos pertenece, que nos viene de Dios.

En una ocasión un catequista comentaba que toda vida comienza y termina en su momento preciso. Decía que no hay que vivir una larga vida y morir por causas naturales a una edad avanzada para considerar que una persona haya tenido una vida completa. También el hombre que muere en plena madurez ha vivido a plenitud. Al igual que la niña de 5 años e inclusive el feto que a veces muere por causas orgánicas dentro del útero.

Todo aquel que deja atrás este valle de lágrimas y se va para dar comienzo a la vida verdadera ha cumplido su misión en este mundo. Sin importar cuanto tiempo le tomó hacerlo.

Que no entendamos cual pudo haber sido la misión de esta criaturita es otra historia. Dejémosle ese asunto a Dios, mejor y recemos por su alma y por que sus padres y hermanas pueden hallar consuelo y refugio en el Señor.

Requiem para un ser querido

Desde la partida de mi hermano Reinaldo sabíamos que habría días donde su ausencia se haría notar más. El 1er cumpleaños de su hijita Mariana fue uno de esos días y hoy fue otro. Jorge Reinaldo, el mayor de los dos niños que dejó aquí, cumplió hoy 4 años y el golpe se sintió bajo y duro.

Hace unos meses mi papá nos envió a los demás miembros de la familia una oración que lleva por nombre “Requiem para un ser querido”.

A continuación guardemos silencio y dejemos que esta bella oración llene el vacío que dejó Reinaldo al partir.

Silencio y paz.
Fue llevado al país de la vida. ¿Para que hacer preguntas? Su morada, desde ahora, es el Descanso, y su vestido, la Luz. Para siempre.
Silencio y paz. ¿Qué sabemos nosotros?

Dios mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana, en tus manos están las llaves de la vida y la muerte. Sin preguntarnos, lo llevaste contigo a la Morada Santa, y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te decimos: esta bien. Sea.

Silencio y paz.

La música fue sumergida en las aguas profundas, y todas las nostalgias gravitan sobre las llanuras infinitas.

Se acabó el combate. Ya no habrá para él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos. El sol brillará por siempre sobre su frente, y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.

Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.

Mientras aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios, duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre de misericordia.

Silencio y paz.

Que cosa extraña es el hombre

En estos días una amiga publicó en su página en Facebook lo siguiente:

Cosa extraña es el hombre.
Nacer no pide.
Vivir no sabe.
Y morir no quiere.

Al leer esto mi esposa, su conclusión fue inmediata: “Eso lo dijo alguien que tenía un gran dilema existencial”.

Y es que tiene mucha razón en esto mi gran Paty-Paty. Si bien es cierto que el hombre no pide nacer, desde siempre ha estado pensado por Dios. De allí la razón de su existencia. ¿Y quienes somos para juzgar la liberalidad con que Dios hace las cosas? Nos pensó, nacimos y punto.

Por otra parte, decir que el hombre no sabe vivir es una verdad a medias en el mejor de los casos. El hombre que ha tenidos una experiencia de Dios en su vida sí que sabe como vivir: haciendo la voluntad de su padre. Ni más ni menos.

Y por último, la más dramática de estas aseveraciones: el hombre no quiere morir. Una realidad terrible sin lugar a dudas. Pero resulta que “morir es con mucho lo mejor” para el cristiano que tiene su esperanza puesta en la vida eterna al lado del Padre celestial. Por eso le pide:

Llévame al cielo, oh Señor. Porque morir y estar contigo es con mucho lo mejor.

Fin del dilema.

Halloween Cristiano

Halloween. ¡Horror! ¡Fiesta de diablos y brujas! ¡Ningún cristiano puede tener nada que ver con esa macabra celebración! Cosas como estas suelen escucharse en el ámbito de la iglesia cada año cuando se acerca esta fecha.

Y en realidad cuando uno estudia los origenes de esa festividad se puede observar como si bien es cierto que comenzó como una fiesta pagana un tanto obscura, Halloween fue cristianizado hasta el punto en que su nombre significa Vispera de Todos los Santos.

También tenemos hoy en día esfuerzos como el que está haciendo la iglesia católica británica, que quiere darle un matíz más cristiano a lo que tradicionalmente se ha asociado con brujas y montruos.

A continuación transcribimos la noticia tal cual la ha difundido la agencia EFE:

Londres, 13 oct (EFE).- La Iglesia católica británica ha hecho un llamamiento a los niños a disfrazarse de santos en lugar de hacerlo de brujos o diablos en la popular fiesta de Halloween.

San Jorge, Santa Lucía, San Francisco de Asís o Santa María Magdalena podrían ser elecciones muy populares para los niños, según la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales.

Los pequeños deberían recortar las típicas calabazas para convertirlas en rostros sonrientes y pintarse cruces en la frente en lugar de ennegrecer o blanquear sus rostros o utilizar máscaras que infundan miedo, dicen los obispos.

Éstos quieren que los cristianos reconozcan el origen religioso de Halloween, que ha pasado a identificarse con una noche de brujas, pero tiene, según ellos, origen religioso ya que se deriva de la vieja expresión inglesa “All Hallow’s Eve” o víspera del Día de Todos los Santos.

“Es hora de recordar a los cristianos lo que es realmente Halloween”, dijo el reverendo Kieran Conry, obispo de la diócesis Arundel y Brighton (sur de Inglaterra), citado hoy por el diario Daily Telegraph.

A los adultos se les recomienda además que pongan luces en las ventanas de sus casas para indicar que “Cristo es la luz de todos nosotros”.

Halloween se celebra principalmente en la noche del último día de octubre y tiene un doble origen pagano -la festividad celta del Samhain- y cristiano: Todos los Santos.

Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de esa tradición a América del Norte durante la gran hambruna irlandesa de 1840, y gracias a la televisión y al cine, desde EEUU se ha ido extendiendo en su versión pagana a todo el mundo. EFE