Este libro es la crónica de esa traición y un llamado.
Escribir lo que sigue es un acto doloroso, porque obliga a afirmar una verdad devastadora: la iglesia que conocemos, la de los domingos por la mañana, la de los edificios imponentes y los líderes convertidos en figuras centrales, la de los programas semanales y los presupuestos millonarios, no es la que Cristo edificó.
Una Constatación Dolorosa
Esta afirmación puede sonar a blasfemia. Puede parecer un ataque arrogante a la fe de millones de personas sinceras. Pero no es un ataque; es una constatación dolorosa, el resultado de desenterrar el plano original de la Iglesia del Nuevo Testamento y compararlo con la estructura que hoy lleva su nombre.
La conclusión es ineludible: en algún punto de la historia, se cometió una traición.
No fue una traición de fe en la persona de Cristo, sino una traición al diseño de su Cuerpo. Se abandonó el fundamento divino para construir sobre la arena de la tradición humana, la conveniencia institucional y el poder religioso.
Un Llamado a la Reconstrucción
No buscamos "reformar" el sistema actual, pues no se puede reformar un edificio construido sobre cimientos equivocados. Buscamos demoler las adiciones humanas para redescubrir y reconstruir la casa según el diseño original. Es un llamado a abandonar la seguridad de la religión organizada para abrazar la vitalidad peligrosa del organismo vivo que es la verdadera Iglesia.
El Mapa del Viaje
Nuestro argumento será sistemático, bíblico e implacable. No dejaremos piedra sobre piedra:
Primera Parte: El Fundamento de la Casa
Estableceremos los principios no negociables de la construcción. Comenzaremos con la única regla de fe y práctica —la autoridad absoluta de la Biblia— para luego colocar el único fundamento posible: la supremacía de Cristo como Cabeza y Piedra Angular. Finalmente, definiremos la naturaleza del edificio: no una organización de piedras muertas, sino un organismo de piedras vivas.
Segunda Parte: El Gobierno y los Servidores de la Casa
Expondremos la estructura de liderazgo apostólica. Demoleremos la invención del clero profesional al restaurar la verdad del sacerdocio de cada creyente. Probaremos, sin lugar a dudas, que el gobierno bíblico recae en un consejo plural de ancianos, y no en la figura de un "pastor" unipersonal.
Tercera Parte: La Vida Dentro de la Casa
Exploraremos la dinámica interna de la comunidad primitiva. Veremos cómo sus reuniones eran participativas y no un espectáculo; cómo su comunión (koinonía) era sacrificial y no superficial; y cómo practicaban una disciplina que buscaba la santidad y la restauración.
Cuarta Parte: La Misión de la Casa
Definiremos el propósito de la Iglesia en el mundo: hacer discípulos de todas las naciones, siendo sal y luz en un mundo corrompido y oscuro.
Prepárate para un viaje desafiante, pero liberador.